Escuchala:
Carrizo destacó la relevancia de la fecha, que es «doblemente relevante, relevante porque es el Día Internacional de las personas mayores, como bien decías, pero además se cumplen 25 años de la creación del área hoy Dirección General de Adultos Mayores». Para conmemorar, se tienen previstos un acto formal a las 10 de la mañana en el centro cultural que compartirá la trayectoria de la política social , la apertura de una muestra con documentación, imágenes y proyectos , y un reconocimiento especial a ocho personas mayores de más de 90 años. «Incluso ahí adulto hay un adulto que tiene 98 años y semanalmente participa de los espacios de grupo», ejemplificó.
A lo largo de la entrevista, Carrizo fue consultada sobre los reclamos y desafíos que enfrentan los adultos mayores, identificando tres puntos «fundamentales» que atañen a la Dirección: la cuestión jubilatoria/económica, la salud, y la situación familiar/socialización.
Si bien resaltó que el 95% de las personas mayores tiene una jubilación, algo «relevante», también señaló que «es insuficiente también el monto de las jubilaciones» y que esto «dificulta en muchas cuestiones su su vida cotidiana».
Respecto a la salud, calificó su cobertura como «una gran deuda». La licenciada argumentó que el sistema de salud en general, incluso «hasta desde lo preventivo no está preparado para cubrir, satisfacer necesidades de las poblaciones de mayores». Incluso para diagnósticos simples, como un deterioro cognitivo, se encuentran con dificultades por la falta de «profesionales equipos preparados» o prestadores PAMI. En este sentido, fue contundente: «La ciudad se tiene que preparar».
Finalmente, sobre el entorno familiar, señaló que «la familia es la que potencia esa capacidad de sus mayores o la que muchas veces puede limitarlos, aún sin saberlo o aún con esta idea de de protección, de sobreprotección». Subrayó que la pandemia de COVID-19, donde «se pensó que la vejez se la vio solamente desde un punto de vista, ¿no? De la fragilidad» , terminó por retraer la participación.
Al ser consultada sobre si «viejos son los trapos» Carrizo fue clara: «Totalmente». Ella enfatizó que el área adhiere al paradigma de que «la vejez forma parte del curso de vida». Hizo un llamado a la sociedad a «correrse de determinados prejuicios» , mencionando explícitamente el asociar «la vejez con la enfermedad, de asociar la vejez con los no puedo, de asociar la vejez con la improductividad, con la soledad».
En lugar de que un adulto mayor diga «Me siento como joven», la devolución de la Dirección es: «Queremos que digas que te sentís feliz».
Para lograr el bienestar, Carrizo concluyó que es esencial «dar cuenta que son personas que tienen capacidades, que tienen posibilidades, que también tienen limitaciones» y que deben ser tratados «como ciudadanos que pueden seguir aportando, que tienen capacidad de decisión y que contribuyen al bienestar general de de la sociedad, que pueden seguir aportando a la sociedad más allá de la edad que tengan».

