En diálogo con La Tribuna Radio, el gerente de Urbana, Levan Macharashvili, analizó el proceso de licitación para el servicio de barrido y recolección. Destacó que su empresa presentó «la mejor oferta» y explicó las mejoras que se proponen, incluyendo optimización de rutas con GPS y la posibilidad de hacerse cargo de espacios verdes, un punto no contemplado en el pliego. Además, abordó la fecha de finalización de la actual concesión y la necesidad de un cambio cultural en el manejo de residuos en la ciudad.
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Explicó que esta ventaja se logró, en parte, a través de una «propuesta alternativa». Esto se debe a que el pliego «tenía algunas consideraciones que nosotros ya habíamos resuelto y mejorado por todo lo que venimos haciendo con la empresa, con con el GPS, los camiones, con el análisis de recorrido, la optimización de los voluminosos. Bueno, se hicieron algunas mejoras que mejoró también el precio».
Macharashvili detalló que las mejoras presentadas en la oferta alternativa se basan en los «30 años de experiencia en esta ciudad» , lo que les permite analizar continuamente los camiones con GPS para optimizar horas de trabajo, recorridos y tipos de unidades a utilizar. Mencionó ejemplos como camiones de 21 metros cúbicos en lugar de 17 m³. Subrayó que la otra empresa licitante podría haberse encontrado con «una ciudad totalmente distinta a lo que ellos cotizan» , ya que Comodoro presenta una topografía diferente a ciudades planas como Madryn, Trelew o Rawson.
Consultado sobre la fecha de finalización de la actual concesión, el gerente de Urbana indicó que, tras una prórroga de 90 días, esta «termina el 31 de octubre». Si la comisión evaluadora no logra cerrar el concurso a tiempo, se analizará la solicitud de «un mes más de prórroga».
Al hablar de modernización, Macharashvili mencionó varias opciones que ya se han discutido, como la posibilidad de contenerizar el centro de la ciudad al estilo de Buenos Aires. Además, se habló de establecer una planta de residuos en la zona norte, ya que la ciudad «creció tremendamente» y el servicio aún se concentra en la planta del barrio industrial, al sur.
La propuesta alternativa de Urbana también contempla la posibilidad de incorporar servicios extra, como hacerse cargo de una «cierta cantidad de espacios verdes», algo que «no estaba en el pliego» original. Otra consideración importante es el «cambio de lugar» para la disposición final, ya que desde hace años se plantea la reubicación de Cerro Arenales.
Más allá de los aspectos técnicos y económicos, Macharashvili enfatizó que el manejo de residuos es también una cuestión cultural. Al ser consultado sobre si los comodorenses han mejorado su conducta, comentó: «El tema de los residuos también es un tema emocional». El gerente señaló la «intolerancia» de parte de la población, ejemplificando que los voluminosos como colchones o escombros se dejan en el boulevard a pesar de que la empresa tiene un servicio para retirarlos.
Pese a intentos como el plan de los «miércoles verdes» para separar residuos reciclables, reconoció que «no venía bien» y que hace falta volver a charlar con las vecinales.
Como parte de las mejoras culturales y logísticas, la empresa ha evaluado la instalación de canastos individuales en monoblocks para evitar canastos comunitarios, y en áreas complejas se propone un camión más chico y 4×4 para garantizar el acceso.
Finalmente, Macharashvili anunció la próxima inauguración de un «punto verde integral» al lado de la planta de residuos, donde los vecinos podrán dejar sus desechos domiciliarios como cartón, papel, cubiertas o línea blanca, con un horario amplio de 8 a 20 horas. No obstante, lamentó que, a pesar de estas iniciativas, a veces los iglúes de reciclaje aparecen «vacíos y alrededor es una mugre» o son quemados por fuego.


