La Fundación Crecer conmemoró el sábado por la tarde sus 40 años de labor en Comodoro Rivadavia con una ceremonia realizada en la sede de la Asociación Italiana. La institución brinda atención terapéutica gratuita a 120 niños y niñas de la ciudad, con recursos y acompañamiento orientados a favorecer su desarrollo y su calidad de vida.

Del encuentro participaron el intendente Othar Macharashvili, el gobernador Ignacio Torres, la intendente de Rada Tilly, Mariel Peralta, funcionarios locales y representantes de la fundación. La ocasión permitió reconocer la trayectoria de la organización, el compromiso de sus fundadoras y la tarea sostenida de profesionales, voluntarios y colaboradores.

Macharashvili destacó el valor de la fecha y el esfuerzo colectivo que permitió sostener a la institución durante cuatro décadas. Sostuvo que mantener el funcionamiento de la fundación a lo largo de 40 años constituye un mérito relevante, alcanzado con pasión, dedicación y el compromiso de un equipo, y rindió homenaje a las fundadoras presentes y a las que ya fallecieron.

El jefe comunal también valoró el trabajo cotidiano de los profesionales que atienden a los chicos y señaló que esa labor contribuye a construir un porvenir mejor. En ese sentido, convocó a la comunidad a reforzar su compromiso con la institución y a multiplicar los apoyos para ampliar la capacidad de atención.

Según el intendente, la tarea no depende solo del aporte del Estado, de algunas empresas o del voluntariado, sino de que toda la ciudadanía tenga en cuenta a los chicos y chicas que hoy reciben atención y también a muchos otros que aún no pueden acceder a ella.

Mariana Méndez Elizalde, referente de la fundación, expresó su agradecimiento por el respaldo del Municipio y por la presencia de las autoridades, y consideró que ese acompañamiento expresa confianza, reconocimiento y apuesta al trabajo conjunto. A su entender, además, constituye una señal para seguir tendiendo puentes y pensando más respuestas en equipo.

Méndez Elizalde indicó que alcanzar los 40 años implica renovar el compromiso de la institución, sobre todo ante la necesidad de que más niños y niñas puedan acceder a tratamientos. También dedicó un mensaje a quienes integran la fundación y ratificó que continuarán trabajando para acompañar su desarrollo, convencidos de que cada esfuerzo vale y cada pequeño logro importa.