El Colegio Farmacéutico, junto a la Cámara de Farmacias de la Provincia (Comodoro y zona sur) y la Asociación de Farmacias del Noreste del Chubut, emitieron un comunicado conjunto para visibilizar el reclamo que abarca a la totalidad de las farmacias.

Molina detalló que la obra social está demorando los pagos hasta 105 días, un plazo que las farmacias no pueden sostener. El contrato original establece que el pago debe realizarse a los sesenta días de la entrega de las recetas, lo que orilla los 75 días en total. Sin embargo, este plazo se ha extendido en más de 30 días adicionales.

«Ya de por sí tenemos un atraso muy muy alto en virtud que el contrato que nosotros tenemos firmado implica prácticamente un mes de entrega y sesenta días, y ahora el atraso ha sido hasta treinta días más o treinta y un días más, o sea que en general es un atraso de ciento cinco días», precisó Molina.

El centro del problema es que las farmacias deben financiar la totalidad de las recetas, pagando a droguerías y laboratorios en un plazo de entre 15 y 21 días. La falta de cumplimiento del contrato por parte de Ceros genera un quiebre en la cadena de pagos.

«Si nosotros no tenemos asegurado los cobros que nosotros podamos cobrar en tiempo y forma, hace que nosotros veamos resentidos. Absolutamente, acá no es una cuestión solamente de un servicio, es una cuestión de entrega de capital», argumentó el presidente.

El vocero fue tajante al describir la insostenibilidad de la situación: «No estamos en condiciones de financiar de esa forma porque obviamente no vamos a terminar fundiendo acá, es así de simple.»

Además, destacó que son el único sector de prestadores con esta demora: «Hemos sido hasta ahora todavía no han sido eliminados la deuda y somos los prestadores más antiguos que todavía no hemos cobrado».

Molina reveló que, a la fecha de la entrevista (1 de diciembre), Ceros solo había pagado el 30% del mes de agosto y se estaba exigiendo el 70% restante. La promesa de pago para el 70% restante del mes de agosto se emitió para el día siguiente, algo que ya había ocurrido sin éxito la semana anterior.

El titular del Colegio enfatizó que el problema excede lo comercial para transformarse en un «problema sanitario».

«Si nosotros dejamos de dispensar correspondiente con el descuento que se lleva un afiliado cuando va a una farmacia y le dispensan una receta, obviamente va a haber un proceso, un problema bastante serio desde el punto de vista sanitario, porque habrá gente que no va a poder disponer del dinero como para abonar una receta. Esa es la gravedad del caso», sentenció.

Finalmente, Molina aseguró que el sector está a la espera de que se concrete el pago y se convoque a una reunión con la cúpula de Ceros para renegociar las condiciones y buscar una solución a futuro, ya que el contrato actual es considerado «obsoleto».