Tras encabezar la comitiva sarmientina en la Feria Internacional de Turismo (FIT), Emanuel Venter Jenks destacó la necesidad de acelerar la diversificación económica frente a la baja de actividad en los yacimientos.

Con más de 400 plazas de alojamiento y atractivos que van desde el Bosque Petrificado hasta la producción del vino más austral del mundo y las pruebas náuticas en el lago Musters -incluido el cierre del torneo nacional de kitesurf-, la localidad busca posicionarse como plaza receptiva fija en la Patagonia.

“En momentos difíciles de la economía regional y nacional, pensar en la producción agropecuaria y en el turismo nos da un respiro y una luz de esperanza”, afirmó el mandatario, quien remarcó que el valle local cuenta con condiciones inmediatas para amortiguar el impacto del declive hidrocarburífero.

 

Escudo fiscal ante la caída del consumo

La pérdida de puestos de trabajo y la caída de salarios en la comarca derivaron en una proliferación de ferias barriales, que pasaron de iniciativas sociales mínimas a concentrar más de 300 feriantes cada fin de semana.

Para equilibrar la subsistencia de las familias con la supervivencia del comercio formal, el Municipio dispuso un marco regulatorio con registro y carnet sanitario para emprendedores, sumado a un paquete de beneficios fiscales que incluye reducciones en Ingresos Brutos, exenciones por un año para nuevas habilitaciones comerciales y una moratoria con quita de intereses y planes de cuotas.

 

Candidatura confirmada y llamado al recambio

En el terreno netamente político, Venter Jenks no esquivó definiciones y ratificó que buscará encabezar la boleta ejecutiva en el próximo turno electoral: “Tengo 36 años y en mi vida solamente he visto pasar a dos intendentes en Sarmiento. Quiero ser el próximo intendente; es una decisión tomada desde el convencimiento y ya conversada con Sebastián Balochi”. Pese a destacar la convivencia institucional con el actual jefe comunal, remarcó que el ciclo demanda “una nueva mirada y la posibilidad de oxigenar”.

Asimismo, apuntó contra la dinámica del Concejo Deliberante local bajo el régimen de la nueva Carta Orgánica: “Lamentablemente, rara vez se debaten los problemas reales de los vecinos. Se pierde el tiempo en discusiones reglamentarias o partidarias en lugar de hablar de trabajo, salud y educación”.

Con la mira puesta en el largo plazo, el viceintendente concluyó que el desafío regional radica en combinar la tradición productiva del valle con infraestructura estratégica que garantice energía y agua para los próximos 50 años.