Ayelén Espíndola, psicóloga y miembro de la Comisión de Comunicación Responsable de la Mesa Intersectorial para el abordaje de la temática del suicidio en Comodoro Rivadavia y Rada Tilly, dialogó con La Tribuna Radio sobre la importancia de concientizar sobre la comunicación responsable en temas de salud mental y suicidio, y para invitar a una jornada de sensibilización y la presentación de la nueva página web de la Mesa.

Escuchala:

La profesional destacó la necesidad de modificar el enfoque con el que los medios y la comunidad abordan estas problemáticas, haciendo hincapié en la prevención y la desestigmatización.

La psicóloga enfatizó que el objetivo de la comunicación no es informar sobre casos puntuales, sino «hablar de la temática en general, de cómo podemos atravesar estas situaciones tanto de salud mental como de suicidio». Subrayó que el abordaje debe ser constructivo y responsable, para dejar atrás el tabú que históricamente rodeó al tema.

Uno de los puntos clave que se abordarán en la jornada de difusión, organizada junto a la Universidad San Juan Bosco, es la necesidad de entender el suicidio como una situación «multicausal». En este sentido, Espíndola señaló la precaución que deben tener los comunicadores: «No se puede decir que hubo una causa para esta situación».

Además, remarcó la importancia de utilizar un lenguaje adecuado para referirse a los padecimientos de salud mental: «que no es una enfermedad, es un padecimiento y que es transitorio, puede no estar, es un proceso».

La profesional insistió en la necesidad de nombrar las problemáticas de salud mental y suicidio, pero «sin los prejuicios que por ahí esto uno tiene sobre eso», evitando caer en opiniones que no construyen conocimiento.

Consultada sobre la estigmatización, Espíndola celebró el trabajo intersectorial de la Mesa, que busca generar espacios para que las personas puedan transitar su vida de la mejor manera.

«Poder sacarle el peso de algo que le pasa a la persona y responsabilizarla y ver que también hay un entorno social y un montón de instituciones que tendrían que colaborar para que esta persona no le suceda», sostuvo.

Además, hizo hincapié en que cada vez que se aborde la temática, es fundamental «dar herramientas de prevención como las líneas de ayuda que tenemos, el 102 a nivel nacional, el 107 que es de urgencias médicas» y las guardias de los hospitales.

Ante una pregunta sobre las posibles causas, como la exigencia social de «funcionar» o «servir», Espíndola reiteró la multicausalidad y ofreció una perspectiva crucial sobre la intención de la persona.

«Las personas no se suicidan por decisión propia, sino que no quieren seguir sufriendo o no quieren que la vida siga como está y no encuentran otra solución, entonces sí intentaron», afirmó.

Y agregó: «Las personas siempre quieren vivir, lo que quieren es dejar de sufrir o dejar de que las cosas estén como estaban, entonces ahí uno cambia la perspectiva porque no está diciendo a la persona que no quiere vivir más, no quiere ir más así como está en ese momento, sí quiere vivir de otra manera».

Respecto a las señales de alerta, la psicóloga aconsejó no tener miedo de preguntar directamente a un ser querido si se tiene alguna duda o se escucha algo preocupante. Entre las posibles señales mencionó el desinterés, ideas negativas, llanto incontrolable o el aislamiento.

Finalmente, Espíndola informó sobre la presentación de la nueva página web de la Mesa Intersectorial, que busca ser un «recursero a mano» para que cualquier persona que busque ayuda acceda a información, contactos, actividades y capacitaciones de la Mesa. El trabajo en prevención, concluyó, «es comunitario» y no debe recaer solo en la familia.