Hablamos con el presidente de la Sociedad Rural de Comodoro Rivadavia, Andrés Fajardo, sobre la reunión ampliada que realizará la Sociedad Rural Argentina en Comodoro y el encuentro que contará con la presencia de los gobernadores de Chubut, Ignacio Torres, y Santa Cruz, Claudio Vidal. «Al gobierno lo necesitamos cerca. Esto, un ida y vuelta, es una comunicación constante, es lo que estamos pidiendo, de tener esa conexión».
Fajardo destacó que el encuentro, que incluye la reunión de comisión directiva ampliada de la SRA en la ciudad, es de “suma importancia” y un “orgullo” para el ámbito local, ya que subraya “la fuerza que tiene el campo” y la relevancia de la producción patagónica.
El foco central de la cumbre será la «preocupación más grande» del sector: el despoblamiento rural y los graves problemas que atentan contra la rentabilidad. Fajardo fue contundente al describir la magnitud de la crisis:
«La mitad de los campos tanto en Chubut y Santa Cruz están despoblados. ¿Cómo podemos frenar ese despoblamiento? ¿Cómo podemos armar un plan de control de depredación que pueda ayudar al productor a que siga con su actividad, a que las pérdidas no sean no sean tan grandes como las que estamos viendo hoy?»
El dirigente rural precisó que las pérdidas productivas se han disparado dramáticamente: “Las pérdidas de los campos han pasado desde un cinco, siete por ciento anual a un veinte, veintidós por ciento anual, cosa que eso lleva a que la producción se hace muy difícil con esas pérdidas, la rentabilidad son nulas”.
Al dimensionar la pérdida de stock ovino en la región, las cifras son alarmantes. Fajardo indicó que “en los últimos diez años se perdió más del cuarenta por ciento del stock ganadero”. En Chubut, se estima que el número de cabezas oscila entre 2.7 y 2.9 millones, lejos de los “arriba de cinco millones de cabezas” que se tenían una década atrás.
«Uno se pone a pensar en qué momento las problemáticas superaron las soluciones, es lo que me pregunto yo todos los días y digo en qué momento llegamos a esto.»
El presidente de la Rural local enfatizó que la solución no es unilateral y que el principal pedido a los mandatarios provinciales es la “cercanía con el sector, no alejarse”. Urgió a la conformación de mesas de trabajo conjuntas para abordar los problemas de manera integral:
«Yo creo que uno de los principales pedidos, pero te diría también un pedido muy importante, es la cercanía con el sector, no alejarse. Yo creo que al gobierno lo necesitamos cerca. Esto, un ida y vuelta, es una comunicación constante, es lo que estamos pidiendo, de tener esa conexión para poder hacer esto. Mesas de trabajo, trabajar en conjunto, ni uno ni el otro».
Fajardo recalcó que la problemática va más allá de lo económico, afectando directamente al tejido social y territorial: “Esto es arraigo, es amor a la tierra, es soberanía territorial, donde hay una oveja, hay una fuente de trabajo, hay pueblos atrás, pueblos rurales que viven de esta actividad. Entonces tenemos que pensar en algo integral”.
Sobre la depredación (principalmente de guanacos), el dirigente sostuvo que se necesita “gestión, no es plata”, e instó a “copiar modelos de planes de control de otros países” y “volver a hacer censos” de guanacos para tener datos precisos.
Consultado sobre el impacto de la apertura de la barrera sanitaria al ingreso de carne con hueso del norte, Fajardo reiteró el descontento del sector, aunque minimizó el impacto en la cantidad.
«El tema de la barrera sanitaria, se ha tomado una decisión unilateralmente, que es lo que nosotros siempre fue lo que nosotros criticamos un poco a la decisión esta, porque de un día para el otro, que cambien el estatus sanitario de una manera unánime, te debilita un poco regionalmente y corre riesgo tu estatus sanitario, más que nada por cómo te ven desde afuera».
Según su análisis, la medida no sirvió para el fin de regular precios y el consumidor patagónico sigue prefiriendo el producto local: «La gente no la está comprando, no la está consumiendo, entonces te diría que hasta levantó un poco la vara de calidad nuestra, como diciendo, che, lo que consumíamos nosotros era premium y lo que ingresó no».
A pesar del panorama complejo, Fajardo se mostró optimista sobre el futuro productivo de la Patagonia, que cuenta con una “genética que es reconocida a nivel mundial” y “carne ovina de excelencia”. Apuntó a la necesidad de motivar a las nuevas generaciones, que aportan tecnología e innovación, y al potencial de la zona, que aún puede crecer en exportación, forrajes e “innovación, tecnología, en poder trabajar en los forrajes, poder trabajar en las pasturas que puedan implantarse acá localmente”.
Concluyó destacando la perseverancia de los productores: “El productor patagónico es un apasionado. Es un apasionado y eso lo voy a repetir siempre, porque en las condiciones en la que uno produce, con frío, con viento, con nieve, la verdad que hay que tener, hay que seguir con ganas para poder hacerlo”.


