Holdich: habilitan planta compresora y se destraban conexiones de gas para 25 localidades patagónicas
Con una inversión que supera los $61.830 millones quedó operativa la Planta Compresora Holdich, en Comodoro Rivadavia, que completa la repotenciación del Sistema Cordillerano-Patagónico y permite retomar altas de gas en Chubut, Río Negro y Neuquén.

La Planta Compresora Holdich, ubicada en Comodoro Rivadavia, quedó oficialmente en funcionamiento tras un acto encabezado por los gobernadores de Chubut, Ignacio Torres; de Río Negro, Alberto Weretilneck; y de Neuquén, Rolando Figueroa, este último de manera remota. La información fue difundida por el Gobierno del Chubut, que precisó que la obra insumió más de $61.830 millones.
Con la puesta en marcha de esta infraestructura se completa la repotenciación del Sistema Cordillerano-Patagónico, lo que habilita el suministro de gas natural a 25 localidades distribuidas entre las tres provincias. La ampliación apunta a resolver de raíz las limitaciones que arrastraba la red y a permitir nuevas conexiones domiciliarias, luego de varios años en los que el servicio estuvo restringido por la saturación del sistema.
Torres afirmó que existen obras que pasan desapercibidas pero resultan indispensables, y valoró la articulación entre el Estado nacional, las provincias, las entidades financieras y el sector privado. Recordó que durante su paso como diputado nacional le resultaba difícil imaginar que equipos de compresión que permanecían sin uso en un galpón de Rosario pudieran instalarse en Chubut, en un contexto en el que las escuelas cerraban en pleno invierno por falta de presión de gas.
El mandatario provincial explicó que ante las obras inconclusas se presentaban dos alternativas: desentenderse o acordar un esquema de apalancamiento financiero, y que se optó por la segunda. Sostuvo que el resultado es inédito porque el mecanismo inició con una obra de gas y luego se replicó en conexiones eléctricas, y que las plantas que estaban abandonadas en Rosario ya funcionan en Gobernador Costa, Senguer y ahora en Holdich, donde se conectó el Gasoducto Patagónico Cordillerano con el Gasoducto San Martín.
En cuanto a la calidad de vida, Torres cuestionó las políticas que, a su criterio, desalientan la inversión invocando la soberanía energética y terminan dejando sin conexión a los sectores más vulnerables. Señaló que muchas familias destinan entre 500 mil y 700 mil pesos por mes a calefaccionarse con leña, y que el acceso al gas representa una movilidad social ascendente concreta.
Sobre el impacto en el territorio, mencionó que Corcovado será uno de los primeros pueblos con el cien por cien de las familias conectadas, que Esquel sumó más de 450 conexiones en poco más de un año y medio y prevé otras 500 en menos de un año, y que en ese lapso más de 3.800 familias chubutenses accederán al servicio. Añadió que la obra habilita el nuevo hospital de Lago Puelo y evita la pérdida de días de clase por falta de gas en escuelas de la cordillera.
Weretilneck puso el acento en la decisión política y en el trabajo conjunto con los bancos y con Camuzzi para concretar la iniciativa, y remarcó que la Patagonia aporta al país el 90 por ciento del gas. Figueroa, que no pudo asistir por compromisos de agenda, envió un mensaje en video en el que destacó la labor coordinada que permitió terminar un gasoducto postergado durante años para dar respuestas a la población.
Alejandro Macfarlane, accionista de Camuzzi Gas del Sur, repasó que la infraestructura del sector dejó de crecer después de la ruptura de contratos en 2001 y que los clientes conectados a la red domiciliaria pasaron de 4 millones en 1995-1996 a 9 millones en la actualidad. Advirtió que el principal desafío es el financiamiento a tasas bajas y citó como ejemplo la articulación con bancos provinciales, gobernadores y el sector privado.
El Sistema Cordillerano-Patagónico, que opera Camuzzi Gas del Sur, cuenta con más de 1.700 kilómetros de cañerías y abastece a cerca de 124.500 familias de 25 localidades de Chubut, Río Negro y Neuquén. Las nuevas conexiones estaban suspendidas desde 2022 por la saturación histórica, y las gestiones impulsadas por el Gobierno del Chubut desde 2024, junto a las provincias vecinas y el sector privado, permitieron reactivar y concluir las obras estratégicas, entre ellas la interconexión con el Gasoducto General San Martín finalizada en 2025.
