La convocatoria, explicó González, está inspirada en la celebración del Día de la Reforma que los protestantes conmemoran cada 31 de octubre. Sin embargo, una «reparación integral del sistema eléctrico» del histórico edificio obligó a postergar la fecha.
La entrevistada se adentró en los orígenes de la Reforma Protestante, cuyo hito central se recuerda el 31 de octubre de 1517. «La idea de la reforma, de los reformadores era plantear las cosas en las cuales estaban en desacuerdo, que estaban sucediendo, reclamar por las injusticias que sucedían en el seno de la iglesia», remarcó Soledad González.
Recordó que Martín Lutero, un clérigo estudioso de las escrituras, hizo públicas sus «noventa y cinco tesis», una «exposición teológica sobre un reclamo sobre la venta de indulgencias». Sobre este punto, la referente eclesiástica fue categórica: «Él reclamaba que esto no era algo que estaba en la Biblia y que además Jesús hubiera aceptado».

Pero el impacto de la Reforma trascendió lo religioso. González subrayó que el movimiento «está inmerso en un contexto político, social y económico del momento y que disparó toda la reforma no solamente en la Iglesia, sino también luego en la Iglesia católica, surgieron un montón de denominaciones cristianas en Europa». Además, «dinamizó cuestiones de organización estatal de los distintos estados europeos, la educación pública y laica, o sea muchas cosas sucedieron a raíz de este movimiento».
El evento del 8 de noviembre no será una mera charla histórica. Soledad González lo definió como una «charla ilustrada» que busca conectar la historia de hace más de 500 años con la realidad actual de Comodoro Rivadavia: «¿Qué tiene que ver una reforma de hace quinientos cinco años con nuestra realidad hoy, Comodoro? Esa es como un poco la idea qué nos llega de este tiempo».
La propuesta involucra música, reflexión y la posibilidad de «disfrutar de ese patrimonio» que es el templo. Habrá seis músicos, incluyendo un cuarteto de cuerdas, contrabajo, clarinete, pianista y cantante, para «explorar con los sentidos esto que nos llega de la reforma».
González también destacó la importancia de los elementos litúrgicos que acompañan a la comunidad «hace casi ciento veinte años» y que son parte de la historia de la iglesia, que, a pesar de ser pequeña -con aproximadamente cincuenta personas activas- es la primera en la zona céntrica de Comodoro, después de la de Kilómetro 3, construida en 1934.
Al ser consultada sobre la postura de la Iglesia Reformada respecto a tradiciones como Halloween, Soledad González enfatizó uno de los pilares heredados de la Reforma: la libertad de acción. «Si hay algo que heredamos de la Reforma es que tenemos libertad de acción, por sobre todo libertad. Entonces cada persona que participa en nuestra comunidad es libre de hacer lo que quiera», sentenció. «No hay condiciones para formar parte de nuestra comunidad», remarcó, aludiendo a la búsqueda de un espacio «un poco más introspectivo, un poco con menos ruido».
Finalmente, sobre las necesidades de la sociedad actual, González hizo hincapié en el encuentro y la acción: «Yo creo que necesitamos espacios de encuentro, espacios en donde poder hablar francamente». Y en un diagnóstico crudo, apuntó: «Estamos viviendo en la era de la materialidad y la indiferencia, y cada vez me parece que nos mostramos más indiferentes a las cosas que pasan a nuestro alrededor».
La respuesta a esta realidad, según la integrante de la Iglesia Reformada, es el llamado a «animarse a denunciar las cosas que vemos que no están bien y a tratar de tomar acción y cambiarlas, no solamente quedarnos en la denuncia». En ese sentido, destacó la labor conjunta con la Iglesia Luterana en un servicio de acción social que acompaña varios merenderos y espacios comunitarios de la ciudad.


