Una joven de 24 años llegó al destacamento de Bomberos Voluntarios de Laprida con su hija de un año y medio en brazos tras sufrir una intoxicación por monóxido de carbono. Mientras esperaban la ambulancia, los bomberos le brindaron los primeros auxilios que resultaron claves para estabilizarla. El mini hospital del barrio se encontraba cerrado cuando buscó asistencia.

Una tarde que pudo terminar en tragedia tuvo un final esperanzador gracias a la rápida intervención de los Bomberos Voluntarios de Comodoro Rivadavia.

Minutos después de las 14, una joven de 24 años llegó desesperada hasta el Destacamento N° 4 de Laprida con su hija de apenas un año y medio en brazos. Presentaba síntomas compatibles con una intoxicación por monóxido de carbono y buscaba ayuda luego de dirigirse al mini hospital del barrio, donde encontró las puertas cerradas.

Al verla llegar, el personal del cuartel activó inmediatamente el protocolo de emergencia. Mientras solicitaban una ambulancia al sistema de emergencias 107, comenzaron a asistir a la mujer para evitar que perdiera el conocimiento.

«Reconocimos rápidamente los síntomas que confirmaban una posible intoxicación por monóxido de carbono y la acompañamos hasta la llegada de la ambulancia», relató el cabo primero Ángel Gabriel López, integrante del destacamento.

Los primeros minutos fueron determinantes. Según explicó el bombero, el monóxido de carbono actúa de manera silenciosa y cuanto más tiempo pasa sin recibir asistencia, mayores son las posibilidades de sufrir consecuencias graves.

«La señora identificó los síntomas a tiempo y tomó la decisión de acercarse al destacamento. Muchas veces eso no ocurre porque los signos suelen confundirse con otras enfermedades y cuando llegan los servicios de emergencia ya es demasiado tarde», explicó.

López destacó que el personal había recibido recientemente una capacitación específica sobre cómo actuar ante este tipo de intoxicaciones, un entrenamiento que resultó fundamental para brindar una respuesta rápida y eficiente.

«Antes del invierno tuvimos una capacitación exclusiva sobre intoxicación por monóxido de carbono y eso facilitó la respuesta de hoy», señaló.

Finalmente, la mujer fue estabilizada y trasladada en ambulancia para recibir atención médica especializada, mientras que la pequeña permaneció junto a su madre durante toda la intervención.

A partir de este episodio, desde Bomberos Voluntarios recordaron que cuentan con un Departamento de Prevención que brinda charlas y asesoramiento gratuito para que los vecinos aprendan a detectar los riesgos del monóxido de carbono y conozcan cómo actuar ante una emergencia.

Además, remarcaron que los cuarteles permanecen operativos las 24 horas, los 365 días del año.

«Siempre va a haber un bombero disponible para brindar una primera asistencia o colaborar en una emergencia», concluyó López.

Con la llegada del invierno y el mayor uso de artefactos de calefacción, los bomberos insistieron en la importancia de ventilar los ambientes, controlar periódicamente estufas y calefones y prestar atención a síntomas como dolor de cabeza, mareos, náuseas o somnolencia, ya que pueden ser señales de una intoxicación por monóxido de carbono.