El especialista se refirió inicialmente a la reciente medida implementada en Australia, que busca restringir el uso de redes sociales a menores de 16 años a partir del 10 de diciembre. «Me parece una muy buena medida, aunque no sé si va a ser tan fácil poder implementarla en un cien por ciento», comentó Ponce de León, quien inmediatamente advirtió sobre las dificultades de control en la era digital: «Buscarán otras formas de poder ingresar y demás, pero me parece una muy buena medida tratar de limitar el ingreso irrestricto».

El médico de cabecera en el Hospital Español y con consultorio privado hizo hincapié en la responsabilidad compartida, señalando que el problema central reside en el acceso irrestricto que tienen los más jóvenes. «Por lo menos que el gobierno le haya puesto una limitación, encontrarán seguro la forma de poder evadir esto. Pero es una muy buena medida y a través de las redes se ven muchos problemas», detalló.

El Dr. Ponce de León fue enfático al describir las consecuencias negativas del uso temprano y excesivo de pantallas. Alertó sobre situaciones «muy, muy graves» como «la adicción al juego, el entrar en páginas por ahí no acordes para la edad de un chico de trece, catorce coma doce años».

Pero su crítica más profunda se centró en cómo las pantallas afectan el desarrollo cerebral y físico de los niños, especialmente en etapas de formación.

«Creo que es muy perjudicial. Distinto es una persona mayor que ya está formada, que decida lo que quiere hacer, es totalmente distinto. Pero un adolescente es muy, muy fácilmente llevado por distintos caminos.»

El pediatra comodorense criticó la normalización del celular en manos de niños pequeños. «Los chicos de cinco, seis, siete, ocho años andan con un celular en la mano y lo manejan mejor que los adultos muchas veces. Y eso me parece que no es lo más conveniente que un chico tenga un celular a esa edad, no tiene ningún sentido, se le quita capacidad del desarrollo», sostuvo.

Además, alertó sobre los daños físicos: «La alteración en los ojos que puede haber, la cantidad de chicos terminando el preescolar o en primer grado que están usando lentes y eso por alteración de las pantallas, no solamente un celular, ojo, televisión, computadoras, tablet, todo lo que es pantalla es muy, muy dañino para los chicos, no solamente en la parte visual, sino también en la parte del desarrollo del intelecto», enfatizó.

Como pediatra, Ponce de León destacó la oportunidad de realizar medicina preventiva a través de los controles de salud rutinarios, a diferencia de las consultas en adultos. En este contexto, el tema de las pantallas es abordado sistemáticamente: «Uno ya desde muy chico, yo por lo menos lo hago desde que son bebés, que estoy hablando sobre el tema de las pantallas», afirmó.

El médico explicó la diferencia crucial entre un juego físico y uno digital, usando el ejemplo de una pelota: «Un chico que juega con una pelota en el piso, está viendo que una pelota es una cosa esférica. Un chico que le ponés en la pantalla, en el celular, un partido de fútbol, ve que una pelota es una cosa esférica, tiene dos dimensiones. No puede tocar, no sabe lo que son las texturas».

Finalmente, el Dr. Ponce de León hizo un llamado a la autocrítica y al cambio de hábitos en los hogares, señalando que la principal herramienta de educación es el ejemplo.

«Hay que acordarse que el chico copia, el chico aprende copiando. Habla. ¿Por qué? Porque repite lo que está escuchando. Toca. ¿Por qué? Porque aprende que se pueden tocar las cosas.»

El especialista concluyó sugiriendo a los padres que se inspiren en la infancia de las generaciones mayores para fomentar el juego didáctico, de mesa, los dibujos y la actividad al aire libre. La alternativa, a su juicio, es clara: «Lo ideal sería que los chicos no tengan celular. Ahora el tema es que es mucho más fácil tener un chico con un celular o con una pantalla, que lo tenés sentado en un lugar».