El gobernador de Chubut, Ignacio Torres, participó este viernes 16 de octubre en la Cumbre Federal de Logística 2026, organizada por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) en el Centro de Convenciones de Buenos Aires. Durante el panel “Hidrocarburos: Logística para el Futuro Energético”, Torres compartió escenario con el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, y con representantes de Pan American Energy, Tecpetrol e YPF. En su exposición, el mandatario provincial puso en valor el Acuerdo de Competitividad que su provincia firmó con el Gobierno nacional, las operadoras y los gremios, y lo describió como un instrumento clave para dar previsibilidad a las inversiones en la Cuenca del Golfo San Jorge.

Torres explicó que ese acuerdo, sostenido desde hace dos años y medio, permitió reunir a actores de distintos signos políticos para analizar la realidad de la cuenca y definir cómo volverla más competitiva. Señaló que, gracias a ese marco, la región cuenta hoy con potencial geológico y también con condiciones de previsibilidad, paz social y reglas claras para invertir. El gobernador consideró que ese tipo de entendimiento debería ser lo habitual y destacó la colaboración entre provincias como un factor fundamental para el desarrollo energético.

En materia de infraestructura, Torres mencionó la inversión provincial para dragar el puerto de Comodoro Rivadavia y ampliar su capacidad para la importación de polímeros. Según indicó, la eliminación de aranceles para esos insumos permitió que la actividad sea rentable y atrajo el primer proyecto bajo el régimen RIGI orientado a la recuperación terciaria. El gobernador sostuvo que ese puerto, históricamente vinculado a la pesca, pasará a cumplir un rol central en la logística y la exportación de polímeros.

El mandatario también se refirió a las inversiones en petróleo no convencional y afirmó que existen cinco pozos exploratorios con expectativas favorables, en un contexto donde la infraestructura de gasoductos y acueductos ya está construida. Añadió que la aplicación de nuevas tecnologías para recuperación terciaria podría revertir el declive de áreas maduras y generar inversiones superiores a los 1.000 millones de dólares en el mediano y largo plazo. No obstante, advirtió que existe una brecha temporal hasta que el no convencional sea una realidad, por lo que consideró necesario mantener la competitividad de la cuenca convencional.

Torres cuestionó las políticas del pasado y mencionó que la cuenca generó más de 300.000 millones de dólares en hidrocarburos durante los últimos cien años. Sostuvo que decisiones como el “barril criollo” implicaron pérdidas de miles de millones que deberían haberse destinado a rutas nacionales hoy deterioradas. En ese sentido, valoró el Convenio de Compensación de Deuda alcanzado con la Nación, que permitió a Chubut hacerse cargo de esas rutas y desendeudarse mediante la ejecución de obra pública.

El gobernador también abordó la necesidad de transporte energético y señaló que la reactivación de las represas de Santa Cruz requiere líneas de alta tensión para evacuar la energía. Mencionó que la región centro de la Patagonia tiene los mejores rendimientos de viento del mundo y que la capacidad instalada de parques eólicos podría quintuplicarse si existieran las líneas de transporte adecuadas. Asimismo, consideró que las vías fluviales de cabotaje están desaprovechadas y que su uso encarece la exportación de productos.

En otro tramo de su discurso, Torres reclamó que la riqueza generada en las provincias productoras se refleje en infraestructura y calidad de vida. Afirmó que no pueden existir pueblos sin gas en provincias que aportaron tantos recursos y pidió debatir el rol de las asignaciones específicas y las competencias del Estado nacional. Planteó que, si la Nación se ocupa de la macroeconomía, las relaciones exteriores y la seguridad interior, corresponde analizar cómo se ejecutan o subejecutan esos fondos.

Finalmente, el gobernador destacó la colaboración con Río Negro para financiar líneas de media tensión y con Neuquén para concretar el empalme del Gasoducto Cordillerano con el Gasoducto San Martín, obra que permitirá que más de 12.000 familias accedan al gas. Concluyó que, pese a los diagnósticos adversos, existen condiciones para ser optimistas y trabajar en una agenda de competitividad que incluya a la logística como eje central.